miércoles, abril 30, 2008

De qué nos acordamos...

[Georges Perec, Me acuerdo, prólogo, traducción y notas de Yolanda Morató, Berenice, Córdoba, España, 2006.)

Hace apenas año y medio, la editorial española Berenice publicó, en su primera edición en castellano, Me acuerdo, del genial cuanto disparatado Georges Perec, un prodigioso ejercicio de memoria que tiene como antecedente directo (nos informa Yolanda Morató, traductora a quien también debemos el prólogo y las notas de esta joyita) los I remember del novelista norteamericano Joe Brainard, una colección de apuntes en los que el escritor, al redactar recuerdos específicos de su vida y su época, fijó, también, una especie de memoria colectiva de un momento determinado de la historia estadounidense.

Perec, nos cuenta Morató, conoció la obra de Brainard gracias a Harry Matthews, uno de los participantes del mítico Ou.Li.Po (acrónimo de Ouvroir Littérature Potentielle, en español, Seminario de Literatura Potencial) del que el propio Perec era miembro señero y quien, agradecido por la revelación, dedicó a Matthews su Je me souviens.

Animado, pues, por aquellas páginas, el francés decidió emprender la expedición a sus propias mientes basado en un "principio [...] bastante sencillo: intentar sacar a la luz un recuerdo casi olvidado, no esencial, banal, común, si no a todos, por lo menos a muchos."

El resultado son cerca de 500 chispazos en apariencia anodinos cuyo conjunto, no obstante, representa uno de los ejercicios de nostalgia más bellos y entrañables que yo recuerde, un proceso de recuperación de un pasado íntimo, de la inocencia perdida, de la dolorosa experiencia que para el autor significó la Segunda Guerra Mundial, en la que perdió a sus padres, a la vez que de momentos históricos fundamentales como la propia Guerra, la fallida incursión estadounidense en Bahía de Cochinos o el 68 francés, por poner sólo tres ejemplos. Al igual que su precursor americano, Je me souviens funciona también como un retrato, o mejor, como una instantánea panorámica de un país, una generación y una época, de sus modas, sus costumbres, sus canciones, sus fetiches:



4

Me acuerdo de Lester Young en el Club Saint-Germain: llevaba puesto un terno de seda azul forrado con seda roja.
40

Me acuerdo del día en que capituló Japón.
179

Me acuerdo de que el día después de la muerte de Gide, Mauriac recibió ete telegrama: "El infierno no existe. Suéltate el pelo. Stop. Gide".

212

Me acuerdo de un actor mexicano que se llamaba Cantinflas (creo que era él quien hacía de Passepartout en La vuelta al mundo en ochenta días).
225

Me acuerdo de que Boris Vian falleció a la salida de la proyección de una película basada en su libro Escupiré sobre vuestra tumba.
304

Me acuerdo del juego "Enriquezca su vocabulario" del Reader's Digest.

415

Me acuerdo de las guerras de almohadas.
480

Me acuerdo

La anterior anotación, el último "me acuerdo" de la lista, no tiene un signo de puntuación que la concluya y, en cambio, viene seguida de la advertencia "(continuará...)". No sé hasta qué punto Perec se trazó el proyecto de continuar escribiendo sus recuerdos y publicarlos algún día o simplemente el de dejar abierta la invitación para que otros, sus futuros y potenciales lectores, emprendiésemos por nuestra propia cuenta el arduo rescate de la propia memoria, personal y colectiva, porque al final de los 480 recuerdos perequianos hay tres páginas en blanco en las que se nos advierte que, por deseo expreso del autor, el editor ha reservado ese espacio para que cada uno anote en ellas los "me acuerdo" que la lectura le haya sucitado.

Entusiasmado como suelo quedar después de la lectura de cada libro del excéntrico francés, ni tardo ni perezoso me he dado a la empresa de escarbar en mi memoria hasta encontrar 90 recuerdos para compartir con los improbables lectores de este espacio. Cabe aclarar que me he limitado a redactar casi exclusivamente recuerdos de una época y un lugar específicos: mi niñez, esto es, el período comprendido entre 1975, acaso el año del primer recuerdo que guardo, y el terremoto de 1985, que marcó tajantemente el fin de mi infancia; el lugar es la Ciudad de México y, de manera más localizada, la colonia Roma, en la que crecí hasta los 12 años. Espero que estas notas al vuelo sirvan al menos para refrescarle la memoria a más de uno y, por qué no, como una invitación a recuperar, cada quien, su pasado, del mismo modo que las páginas del libro de Perec lo han sido para mí.
VC


1. Me acuerdo de la mañana de un 19 de septiembre.
2. Me acuerdo del Cine Internacional y del Cinema 3, que estaban a la vuelta de mi casa.
3. Me acuerdo de las corcholatas.
4. Me acuerdo del breakdance.
5. Me acuerdo de La Vaca Negra, en la glorieta de Insurgentes.
6. Me acuerdo del tranvía que circulaba por Álvaro Obregón.
7. Me acuerdo de Niño Perdido.
8. Me acuerdo de las ballestas tirafichas.
9. Me acuerdo de que en la alberca de la Alberto Correa el agua siempre estaba helada.
10. Me acuerdo de los bustos de los Niños Héroes en el patio de la Secundaria 3.
11. Me acuerdo de que Zabludowsky dio la noticia de la muerte de Truman Capote y yo no tenía ni idea de quién era ese señor (aunque su nombre me pareció chistoso).
12. Me acuerdo de las copitas de yogurth Darel con la mascota del mundial de Argentina.
13. Me acuerdo de la fila interminable afuera del cine México para ver Rambo.
14. Me acuerdo del secretario de Hacienda, Jesús Silva-Herzog, que quería ser presidente y que saludaba cordialmente a todos en el Deportivo Chapultepec.
15. Me acuerdo de la explosión de San Juanico y de que esa mañana, en la escuela, no dejamos de oír sirenas de ambulancias y camiones de bomberos que corrían por Insurgentes.
16.Me acuerdo de la Estación del Metro Balderas.
17. Me acuerdo de que la Casa del Poeta era entonces una vecindad.
18. Me acuerdo de las batidas Boston.
19. Me acuerdo de Hungría 10-El Salvador 1.
20. Me acuerdo de un amigo de mi papá con el que fuimos una vez al estadio Azteca y que un par de años después murió en el terremoto.
21.Me acuerdo del accidente que sufrí mientras patinaba afuera del estadio de CU.
22. Me acuerdo de los zopilotes de Echeverría.
23. Me acuerdo de este verso que me enseñó mi abuela: "... decidme, niños, ¿qué es lo que pasa?", pero no puedo recordar el resto del poema.
24. Me acuerdo de "El león y el perrito", un cuento publicado por la editorial Progreso, de Moscú.
25. Me acuerdo de Naranjito.
26. Me acuerdo de la celosía de El Palacio de Hierro de Durango.
27. Me acuerdo de que la avenida Cuauhtémoc era de doble sentido y estaba dividida por un camellón.
28. Me acuerdo de la orquesta del maestro Chucho Ferrer.
29. Me acuerdo del secuestro del niño Arizmendi.
30. Me acuerdo de los Televiteatros.
31. Me acuerdo de los "chocolates Turín/ ricos de principio a fin."
32. Me acuerdo de Madaleno.
33. Me acuerdo de las ocho columnas de un periódico del mediodía que anunciaba: "HOY SE ACABA EL MUNDO".
34. Me acuerdo del oso (real) que bailaba afuera del Woolworth de Insurgentes.
35. Me acuerdo de que López Portillo inauguró la fuente de las Cibeles, en la hasta ese momento llamada glorieta Miravalle.
36. Me acuerdo de las Pizzas Peppino.
37. Me acuerdo del Ford Topaz.
38. Me acuerdo de que el jardín de niños Chapultepec estaba en la azotea de un estacionamiento en la colonia Doctores.
39. Me acuerdo de los Soldominios.
40. Me acuerdo del chico de muletas que al llegar a la secundaria subía inmediatamente a su salón para no entorpecer el avance de los demás alumnos. Por esa razón murió el día del temblor.
41. Me acuerdo de mi temor a los Panchitos.
42. Me acuerdo de Radio 590: La Pantera.
43. Me acuerdo de una película que vi en la televisión: El monumento, con Susana Dosamantes.
44. Me acuerdo de los tenis Dunlop.
45. Me acuerdo de una canción que decía: "... y agüita de coco,/ que está bien buena./ Y agüita de coco/ y nada más."
46. Me acuerdo de que un 13 de mayo (cumpleaños de mi tía Lety) un argelino le disparó a quemarropa a Juan Pablo II.
47. Me acuerdo del incendio de los almacenes Astor, en el centro.
48. Me acuerdo de "Blanco Blanco Blanco/ abarata la vida."
49. Me acuerdo de Olga Breeskin.
50. Me acuerdo de un departamento en el edificio Nuevo León.
51. Me acuerdo de que durante la carestía del 83 había que salir a cazar a la calle los camiones de leche Boreal.
52. Me acuerdo de la XEQK, la hora del Observatorio, Haste Haste.
53. Me acuerdo de Banrural, donde trabajaba mi padre.
54. Me acuerdo del Holiday on Ice, en la Arena México.
55. Me acuerdo de que era bueno en el Dig Dug, un juego de Atari.
56. Me acuerdo del autocinema Lindavista.
57. Me acuerdo de que enloquecí por un disco de Billy Joel llamado Glass Houses.
58. Me acuerdo de las playeras de toalla.
59. Me acuerdo de El Show de El Loco Valdés.
60. Me acuerdo de que en el verano de 1981, durante mis vacaciones en Chiapas, mi primo Coqui logró asustarme contándome que una tía medio pitonisa había predicho que en 1985 un temblor acabaría con el D.F.
61. Me acuerdo de aquel ridículo lema que decía: "De frente De la Madrid para presidente".
62. Me acuerdo de la captura de Caro Quintero.
63. Me acuerdo del Snoopy Pérez, del Zuly Ledesma y de Wendy Mendizábal.
64. Me acuerdo de "El pequeño patriota paduano".
65. Me acuerdo de que Juan José Arreola salía, con capa, en unos programas que me parecían aburridísimos.
66. Me acuerdo de La palabra canta.
67. Me acuerdo del Canal 8.
68. Me acuerdo de la final del mundial juvenil de 1983, cuando Brasil le ganó a Argentina con un gol de penalti y de que al terminar el partido, en la ceremonia de clausura, explotaron unos globos.
69. Me acuerdo de Agustín Barrios Gómez (y de que se me cerraban los ojos a la hora en que salía en la tele).
70. Me acuerdo de que vivíamos a la vuelta de la Secretaría de Comercio.
71. Me acuerdo de los bolillos de a peso.
72. Me acuerdo del robot 2XL.
73. Me acuerdo de la desazón que me invadía los domingos al comenzar DporTV.
74. Me acuerdo del incendio del Hotel María Isabel.
75. Me acuerdo de la leyenda infantil que atribuía a los Pitufos poderes diabólicos.
76. Me acuerdo de un álbum de estampas con personajes de Disney superpuestos a paisajes naturales o postales de ciudades.
77. Me acuerdo de un video en el que aparecía un tipo volando mientras tocaba el saxofón.
78. Me acuerdo de que mi madre trabajaba en una tienda llamada El Puerto de Veracruz.
79. Me acuerdo de los Delfines que fueron sustituidos por la Ruta 100.
80. Me acuerdo de los multifamiliares Juárez.
81. Me acuerdo de la Gotita Maravilla "que a sus guisos y ensaladas/ doy sabor de/ ¡¡¡mmmhhh!!!/ ¡Maravilla!"
82. Me acuerdo de que la primera telenovela que se vio en mi casa se llamaba Vivir un poco.
83. Me acuerdo de que en el cine Insurgentes 70 rompí el respaldo de un asiento carcajeándome con una película de la India María.
84. Me acuerdo de "¿A dónde vas?/ A General de Gas".
85. Me acuerdo del horroroso uniforme celeste de los agentes de tránsito.
86. Me acuerdo de los Valiant y las Combis que hacían de colectivos.
87. Me acuerdo del Sanatorio Lourdes.
88. Me acuerdo del coro de los Hermanos Zavala.
89. Me acuerdo de "Cuidado con el hilito", una broma que hacíamos a los transeuntes y que consistía en fingir que tendíamos un hilo a lo ancho de la banqueta y, al paso de cada peatón, repetir, precisamente, la frase "cuidado con el hilito". La mayoría de la gente mordía el anzuelo y pasaba la barrera ficticia con precaución extrema, tanteando el aire en busca del invisible obstáculo, alzando demasiado las piernas para no tropezar o agachándose exageradamente por no degollarse.
90. Me acuerdo del parque Alexander Pushkin, donde los vecinos del rumbo nos reunimos después del terremoto.

12 Comments:

Anonymous diana said...

A poco, de verdad, ¿no te acuerdas del querido paco stanley?

6:00 p. m.  
Blogger Batania said...

Hola, soy Batania. Me presento por primera vez. Cómo me has hecho recordar varias cosas, aunque yo sea de España. Sobre todo las pelotas Dunlop de tenis. Yo pensaba, de pequeño, que sólo existían pelotas y raquetas Dunlop.

Hasta pronto.

5:45 p. m.  
Blogger Víctor Cabrera said...

Diana querida:
91. Me acuerdo de una cancioncilla que decía: "Paco Stanley,/ un gran animador:/ para nada, para nada, para nada/¡¡¡wooouuu!!!"

Batania:
Pues gracias por la visita y ya me voy a dar una vuelta por tus blogs (veo que eres un verdadero blogman) en justa retribución. Un abrazo.

6:32 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

y no te acuerdas de Paco Pacorro de los locutores el rorro???
a donde vas?? a general de gas!

12:18 a. m.  
Blogger Luis Vicente de Aguinaga said...

Tiene su gracia que te hayas detenido en el nonagésimo "me acuerdo". Por mucho que te acuerdes del terremoto, a lo mejor más bien eres gente de los noventa. Yo pienso emprender un ejercicio parecido, sólo que no voy a estructurarlo en torno a los "me acuerdo" sino a los "nunca entendí" o "no entiendo". A ver qué dejo. Va un abrazo, carnal.

11:53 a. m.  
Blogger Víctor Cabrera said...

Querido Luis Vicente:

Yo empezaría mi lista con:

1. No entiendo unos poemas de Gerardo Deniz.

Anónimo:

¡¿Qué tanto chingan con Paco Stanley?! Mejor acuérdense de Daniel Pérez Alcaraz, pareja televisiva de Madaleno en el mítico Club del Hogar.

6:15 p. m.  
Anonymous Mike said...

Brother, no te acuerdas del incendio que sufrío el edificio Dunlop a fines de los 70's, principios de los 80's? A la fecha sigue en pié y remodelado, pero recuerdo que me llamaba mucho la atención de niño, verlo todo quemado desde el periférico.

Está en vía Gustavo Bas 98 en Naucalpan.

Saludos.

8:52 p. m.  
Blogger anonimo said...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

8:53 p. m.  
Blogger Víctor Cabrera said...

Mike:

Pues no, no me acuerdo del edificio Dunlop. Como puedes inferir de la lectura de este post, otros eran mis rumbos y aunque pasaba por Naucalpan cada tanto, mis recuerdos al respecto son más bien bastante vagos. Aunque eso sí, en unos meses, podré decir: Me acuerdo del Toreo de Cuatro Caminos (que actualmente están derrumbando).

Un abrazo

11:51 a. m.  
Anonymous Iñaqui said...

Igual recordé casi todo y me vinieron a la mente otros tantos que aquí comparto con ustedes:

1.- El programa de TV donde decían "Sube Pelayo, Sube"...

2.- Los tubitos tipo pasta de dientes que contenían algo que de de seguro era tóxico, y servía para hacer burbujas de plástico gigantes, y que por cierto vendían a fuera del Cine Continental.

3.- Señorita Cometa; Ultra Man y Ultra Seven, Meteoro.

4.- Mundo Feliz (Lugar de diversiones infantiles sobre Insurgentes Sur, casi esquina Rio Magdalena).

5.- El Apache 14, El Patio, en Atenas 9.

6. El cine Imán Pirámide (Hoy Sala Ollin Yoliztli).

Etc...

5:55 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Victor, llegué a tu blog porque estaba googleando algo sobre el secuestro del niño Arizmendi y entonces me encontré con los 90 "me acuerdos", de los cuáles casi, casi coincidí contigo en todos, la razón: pertenecemos a la misma generación y aunque no eran los mismos rumbos (ya que yo vivía adelante de Satélite) frecuentaba algunos de esos lugares con mi papá que nos llevaba a recorrer la ciudad... quisiera agregar un "me acuerdo de cuando el Concorde venía a México" y por último decir que todavía tengo mi 2XL... gracias por activar mis memorias con este ejercicio... un abrazo, Enrique

1:27 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Yo tambien entre a este blog, googleando el secuestro de Daniel Arizmendi y sus cuatro complices de los cuales estoy buscando sus nombres y saber que fue de ellos, ya que me comentaron que despues de unos cuantos meses salieron libres...saben algo

me acuerdo cuando lloro Lopez Portillo en su informe y nacionalizo la banca y tambien de Mundo feliz...satoci

7:31 p. m.  

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