martes, agosto 14, 2007

El Flaco de Oro(pel)

"We hate it when our friends become successful", cantaba Steven Patrick Morrissey, ese semidiós de los atormentados, a principios de la década de los noventa. Cierto. Aunque hay afectos que se sobreponen a esa forma retorcida del cariño y la admiración que puede ser la envidia. Así como la desgracia de nuestros amigos verdaderos nos conmueve y nos sobrecoge, sus éxitos, cuando llegan, nos colman de una íntima alegría, semejante a la que nos dan los propios logros.
Escribió sor Juana que "no ver lo que nos da gusto es dolor", y como no me gusta estar adolorido, he visto con maravillados ojos la noticia de que Eduardo "El Flaco" Uribe, poeta y traductor, ensayista, narrador, guitarrista de ocasión con su Band of Brothers y, antes que todo eso, amigo excelente y principal del que esto teclea, ha resultado beneficiario del programa Jóvenes Creadores (de envidias) del Fonca, en el rubro de Poesía, para el periodo 2007-2008.
"Claro", dirán quienes nos conozcan, "no lo estaría felicitando si él mismo (o sea yo) no hubiera obtenido esa beca el año pasado"... y dirán bien.
Desde el ciberlimbo de estas líneas le refrendo al Flaquito mi más sincera felicitación y hago votos para que, en un futuro no muy lejano, me invite unos tragos con sus pingües ingresos.
Praça da Figueira
por Eduardo Uribe
Enfeito, no meu coração, a Praça da Figueira...
Álvaro de Campos
Yo me enamoré de una puta portuguesa.
La vi en la Praça da Figueira
mientras compraba hachís.
Me tomó de la mano
y me llevó a una covacha del Paraíso.
La cama era infame
pero me eché sobre ella
y llegué más lejos que Magallanes,
me perdí peor que Vasco da Gama,
me revolqué, me hundí, me llené de mar
y navegué sin norte
cabalgando
su sangre
entre suspiros.
Volví todas las noches
hasta que me quedé sin un euro
y un tren me arrancó de Lisboa.
Desde entonces
no he vuelto a encontrar un mar tan agitado:
voy de mujer en mujer
acariciando olas y espumas,
inútilmente.
Es estúpido
que lo diga
pero sólo es posible
tener una juventud
―y la mía
se quedó en la
Praça da Figueira.
Hoy
mi memoria es una fractura:
ya no busco el deseo,
sino algo que haga sangrar el silencio
y sacuda el exilio de los días,
pero cada vez es más verdad que no es posible bañarse dos veces en el Tajo,
y cada vez está más lejos la vieja Lisboa,
y cada vez estoy más lejos de mi querida puta portuguesa,
y cada vez más lejos de mí.

(El Flaco Uribe buscando inspiración poética en las imágenes 3D de una revista soft para caballeros)

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

No, no, no, juro que en esa revista apareció un poema de Beckett, ¿o era del pegalón ese del Chateau-briand?

Un abrazote, aquí y ahora, pa'lo que se te ofrezca.

8:26 p. m.  
Blogger Lacónica said...

están muy buenos estos versos

7:50 p. m.  

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