jueves, noviembre 27, 2008

Recuerdos de Colima

En compañía de mi amiga Rocío Cerón y de su simpatiquísimo Ehitel, estuve el fin de semana pasado en la verdísima y apaciblemente cálida ciudad de Colima, invitado al Festival de Poesía de aquella capital por la Secretaría de Cultura del estado y, de manera más específica, por su joven director de Fomento a la Lectura, Esaú Hernández, a quien agradezco su hospitalidad proverbial y todas las atenciones que de él recibimos: jamás olvidaré los camarones al aguachile, el ponche de pasiflora, el pozole de maíz colorado ni la soberbia birria preparada por la mamá de nuestro anfitrión en el rancho Los tres pitayos.

El sábado por la noche, en la plaza principal, Esaú organizó lo que él denominó un "encontronazo" poético en el que un trío huasteco improvisaba versos sobre un tema sugerido por la gente para, acto seguido, ceder el turno a la improvisación de los poetas. Pongo aquí, además de algunas fotos de esos días, las rimas que me salieron en ese encontronazo. (El título de cada coplita proviene del tema propuesto por el público).


La vida

Señores, yo de la vida
sé bastante poca cosa:
a veces es muy movida
y a veces medio tediosa.

Por vivir nadie te paga
por morir todos te cobran.
Me lo dijo una biznaga:
"Pa' cantar pretextos sobran".

Juanita

Me preguntaron ayer
quién era la más bonita:
si Micaela o Esther,
si Verónica o Rosita.

"Y yo qué voy a saber",
contesté a la curiosita:
"Para bailar y co... mer
la que me gusta es Juanita".

Ausencia

En este invierno caliente
mi vida cuánto te extraño,
tu ausencia bien que se siente
en la cocina y el baño.

La rosa

Y qué decir de la rosa
si ya todo lo dijeron
los huastecos: ¡me jodieron!
A otra cosa, mariposa.


(En la primera imagen: Esaú, Víctor y Rocío. Enmedio: Rocío y yo, en un "periodicazo" del Milenio colimense. En la tercera, flanqueado por E y R, salgo declamando vaya usted a saber qué cosa.)

3 Comments:

Blogger Fabián Rivera said...

Pues qué bueno que puedes darte tus paseadas mi buen, y además chidas las coplitas, sobre todo la de Juanita jeje.

Un abrazo!

10:47 p. m.  
Blogger costa sin mar said...

Man!!! Difícil decirte algo cuando nos encontramos en las escaleras. ¿Será que los escalones no son para decir secretos o elogios o mentadas de madres? Bueno pero esto no va para mentarte la madre ni mucho menos. De las coplas puedo decir que me gustaron más que tus sonetos. Mucho más suelto. Pero eso ahhh, tú ya lo sabrás. Saludos desde esta orilla.

12:51 p. m.  
Blogger Víctor Cabrera said...

Pues qué pasó, Jorge: hasta donde sé los escalones son para subirlos y/ o para bajarlos, y para saludarse como nos saludamos ayer al encontrarnos, así que no te aflijas (ni te aflojes) por contarme ningún secreto ni dedicarme ningún elogio (que francamente no veo por qué tendría que recibir) ni mucho menos para mentarme mi madre, quien, pobre, será la menos culpable de los ripios que puedas imputarle a mis sonetos. Agradezco, de cualquier manera, la visita a este ciber hogar y tu lectura de estas coplitas de ocasión.

Fabian, paisita: pues yo no es que pasee sino que voy a donde me invitan, así que si me consigues un boleto de avión a Tuxtla, yo, encantado. Nomás dime rana y brinco.

Abrazos:

vc

2:49 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home